La importancia de la manada

Si hay algo que me está costando de esta vuelta al “cole” es que echo de menos la camaradería inevitable que se da cuando trabajas en grupo en un proyecto de este tipo. La falta de sueño, las horas de carretera y las largas esperas son de esas cosas que en compañía saben mejor. Al principio éramos solo los cuatro fotógrafos. Luego a Raquel le picó el gusanillo con el vídeo y acabó tan metida en el ajo como todos. Después llegó Rodolfo, que entró en escena como el gurú de las redes sociales de WWF y acabo dándonos lecciones de macrofotografía, y por último se nos unió Patricia Pliego de Agroder, que con su buen humor y conocimiento de la zona ayudó mucho a todo el equipo.

Volver a la realidad tras un periodo largo de trabajo en campo en buena compañía cuesta unas veces más que otras. En general, dormir ayuda, aunque las primeras noches todavía tengas pesadillas con que no van a funcionar los flashes del fototrampeo. Comer más y mejor también ayuda, aunque eches de menos las limas frescas de Don Antonio o las quesadillas con carne. Lo que no ayuda nada a poner los pies de nuevo en la tierra es revisar el trabajo de estos días. Resulta muy difícil asimilar que ya estás de vuelta en la oficina cuando 10 de las 16 horas que uno intenta pasar despierto en el DF se esfuman revisando y editando el material que hemos traído de vuelta. Es como si no hubieses regresado del todo.

Y es así, revisando fotos y más fotos, como me dí cuenta del error garrafal que cometí: no tomé ninguna buena foto de todo el grupo. Hay una que otra de los fotógrafos con Raquel o con Rodolfo pero ninguna incluye a todos los que convivíamos día y noche en esto. Así que, a falta de pan, buenas son tortas. Sirva este pequeño collage como tributo y agradecimiento a todos los que se han dejado la piel (y parte de su sangre con los mosquitos y demás parientes) para documentar esta región.

Arriba Izquierda: Pablo Fregoso en una lancha en Boca de Camichín

Arriba Centro: Santiago Gibert en la avioneta del Gobierno de Nayarit

Arriba Derecha: Octavio Aburto en las charcas del arroyo Linares

Centro: Raquel Gómez en La Tobara de San Blas

Abajo Derecha: Rodolfo Gómez en el camino a El Naranjo

Abajo Centro: Patricia Pliego en un puente del río San Pedro

Abajo Izquierda: el arriba firmante yendo a revisar el equipo de fototrampeo


  • Eugenio Barrios

    Muchas felicidades a todos. Esperamos fugarnos para la segunda parte de esta aventura!

    • http://twitter.com/JaimeRojo_Tweet Jaime Rojo

      Gracias Eugenio. Me alegro de leer que ya estamos pensando en la segunda parte.
      Saludos a todos, Jaime.

  • Cecilia Ruesga

    Estoy segura que los mosquitos disfrutaron mucho asi que no fue en vano! les prometo mejor dieta la proxima, asi al menos dejaran satisfechos a los pobre bichos! 🙂 Muchas felicidades seriamente. Pase el contacto de Raquel al Periodico Panorama nayarita, que dentro de la publicidad que me hace va a manejar un apartado para ustedes, el siempre esta buscando buen material para promover el estado en su periodico de publicidad, se vale? Saludos

  • Vania

    FELICIDADES!!! a todo el equipo, se ve que la psaron realmente bien, pero sobretodo a Paty `por el esfuerzo que hizo para estar allá y por habernos traído tan bellas e interesantes imágenes. Bien Pat, así se hace.

  • Patricia

    No puedo estar más de acuerdo. Regresar de salidas como esa siempre resulta difícil, es complicado volver a acostumbrarse a la rutina normal de ciudad pensando aún en las experiencias vividas fuera de ella… y más cuando quedan tantas ganas de volver. La manada cumplió su objetivo!